Cayn Sánchez, escritor de graffiti afectado por la política urbanística de Barcelona produce ‘La calle es nuestra’. Una exposición de pintura en la que, su autor, reflexiona sobre la potestad del ciudadano para decidir sobre el espacio gris en el que habita y obtener un entorno que se adapte a sus necesidades.
Vivimos en grises bloques de cemento sobre grises suelos de asfalto con cuatro arbolitos, en un esfuerzo muy vano de darle al espacio algo de dignidad. Es un cliché diseñado por un arquitecto y costeado por un empresario que minimiza costes para maximizar beneficios. Las personas se adaptan a un entorno reacio al cambio. Las posibilidades de los ciudadanos para involucrarse en la planificación urbanística de su entorno es complicada, pero no imposible. Y como tantos otros clichés, éste es una realidad.
Tenemos alternativas. En algunas ciudades se ha eliminado la publicidad de sus calles, en unas puedes disfrutar de transporte público gratuito y en otras este servicio funciona sin utilizar combustibles fósiles. En muchas puedes ver las estrellas de noche porque no hay contaminación lumínica y en otras permiten a sus artistas decorar las paredes de sus edificios.
Opciones hay.
INAUGURACIÓN viernes 5 de octubre a las 20:00h
